Prácticas devocionales

Las prácticas devocionales incluyendo las sādhanas y las prácticas de deidades, funcionan como métodos completos para integrar el camino en la experiencia cotidiana.
No se trata solo de recitar o visualizar: es entrar en un proceso que combina postura, refugio, bodhicitta, purificación, generación de mérito y familiarización con la naturaleza de la mente.
Al trabajar con una deidad meditativa, por ejemplo, no “invocamos” algo externo, sino que entrenamos la mente para reconocer y estabilizar patrones de sabiduría y compasión. De este modo, las ofrendas, los mantras, las visualizaciones y las fases de generación y consumación funcionan como un laboratorio interno: refinan la atención, limpian velos emocionales y fortalecen la motivación.
Son útiles porque canalizan la energía de la práctica, transforman la experiencia ordinaria en camino y nos ayudan a sostener una relación más viva, estable y profunda con la naturaleza despierta que estamos cultivando.
El Buda de la Medicina, de cuerpo azul lapislázuli, representa la energía sanadora, la erradicación de enfermedades y sufrimientos, y la plenitud de una vida larga y virtuosa. Su práctica nos conecta con la curación del cuerpo y la mente, y nos inspira a cultivar compasión y sabiduría en el nuevo año.





